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SUMASFIT — SOBRE MI

Soy Susana.
Y, como tú, 
también
estoy viviendo esta etapa.

Instructora de actividades dirigidas, entrenadora personal y mujer en plena perimenopausia. Creé SUMASFIT porque no encontré lo que necesitaba — así que lo construí.

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​Mi relación con el cuerpo  no siempre fue de amor  aceptación​​​​​​​​​​​​​​
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MI HISTORA
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El principio

Soy Susana Masagué, creadora de SUMASFIT.

Tengo 50 años, soy mamá de dos hijos y estoy en plena menopausia.

Siempre fui de constitución delgada de pequeña. Mi madre me llamaba "la cañas" y nunca tuve especial atención a mi cuerpo hasta que llegó la adolescencia y llegaron las curvas. Pero, aún en plena adolescencia, en lugar de vivirlo como un problema, pensé algo muy simple que hoy vuelve a tener sentido:

"Muy bien, mi cuerpo ha cambiado, no soy la cañas pero voy a ser fuerte"

Hoy sé que la forma de mi cuerpo no me valida como persona. Eso sí, me ha costado la vida entenderlo.
Pero pensar eso en plena adolescencia era casi un acto de rebeldía.

Ahí empezó todo.

Me apunté a un gimnasio y despertó en mi un interés real por el cuidado del cuerpo y el movimiento.

Cuando el cuerpo se convierte en enemigo

 

Más adelante, trabajando en entornos donde la imagen tenía mucho peso — moda, salas de baile — atravesé una etapa difícil con la alimentación y la percepción de mi cuerpo.

Hice la infinidad de dietas salvajes que antes estaban de moda y !Tachán¡ un TCA - bulimia - apareció en mi vida. Fue breve, pero suficiente para entender algo esencial: cuando el cuerpo se convierte en enemigo, algo no va bien.

El embarazo de mi primer hijo fue el punto de inflexión. Descubrí que el cuerpo no está para encajar en un molde, sino para crear vida, sostenerla y transformarse. Y esa idea cambió mi forma de mirar el entrenamiento para siempre.

Encontré mi lugar​ en el mundo

Después de una etapa complicada con relaciones tóxicas y una falta de amor propio y autoestima bastante considerable, con 30 años me formé como instructora de actividades dirigidas  y ahí descubrí de verdad mi verdadera PASIÓN.

 

Subirme a una tarima y ayudar a las personas a moverse, disfrutar y sentirse mejor en su cuerpo no solo me salvó la vida recuperando la confianza en mi misma, si no que descubrí la emoción que sientía cada vez que las personas compartían su mejora física y felicidad con mis clases.

Zumba — una de mis grandes pasiones —, fuerza, Pilates, step, Body Pump... aprendí muchas disciplinas. Pero, sobre todo, aprendí a leer cuerpos reales en movimiento y entender su fascinante funcionamiento.

Llevo más de 20 años trabajando en el sector del fitness como instructora, acompañando a cientos de mujeres en sus procesos de movimiento, fuerza y bienestar.

+20 años de experiencia

ROPEC nº 009858

Especialización en mujer

Especialización en entrenamiento y longevidad

2020 volví a caer

En 2015 tuve a mi segundo hijo, me aceptaba, me quería. Pero justo antes de la pandemia empecé a entrenar fuerza de forma intensa por necesidad ya que la artrosis llegaba a mi vida y seguí dietas estrictas mal aconsejada.

Demasiadas veces el mundo del fitness te lleva por ese camino. Un camino que no quería recorrer de nuevo: el de la obsesión, el control excesivo y el cuerpo llevado al límite.

Ahí confirmé algo esencial para mí:

Cuerpo fuerte, sí. Buena disciplina, sí.     

Pero no a cualquier precio.

​Me quedé con lo que de verdad me sostenía: el movimiento como vía de bienestar emocional. No para "estar fit", sino para estar viva, presente y fuerte.

La etapa que lo cambia todo

 

Hoy, atravesando la perimenopausia, por fin lo tengo claro.

Lo sé porque yo cometí el error hace 3 años de dejar la fuerza en una etapa de mi vida en la que mis prioridades eran otras. Dejé casi todas las clases que daba por un tema personal que requería mi atención y mi estado mental y anímico no podían sostener 25 clases a la semana  - Por eso te entiendo -

Hace 3 años quería retomar el entreno de fuerza pero no sabía donde ir (Pero Susana, si trabajas en un gimnasio) Sí, pero había perdido fuerza, la perimenopausia llegó a  mi vida y no me sentía cómoda en una sala de fitness. Una mezcla entre pereza y vergüenza.

Así que empecé a entrenar en casa, sola, con mi marido y también con mi cuñada, ya que ella estaba en la misma situación que yo. La perimenopausia une. jajajaj

 

Me di cuenta de lo que me gustaba sentirme fuerte. Y descubrí que el entrenamiento personal podía ser muy interesante para muchas mujeres que no quieren o no se ven en un gimnasio.

Y hace un año decidí que ya estaba preparada para probar otras disciplinas pero la sala seguí aburriéndome así que me apunté a Crossfit. ¡La  mejor decisión de mi vida!

Y por último le sumé el cambio a una alimentación antinflamatoria. Saber que necesita tu cuerpo y nutrirlo como dios manda es la guinda del pastel.

Entrenar fuerza no es opcional. Es VITAL.

 

Para tus huesos, para tu metabolismo, para tu autonomía, para tu salud mental, para tu autoestima.
 

La longevidad se construye ahora.

 

El cuerpo está hecho para moverse — y el sedentarismo nos entierra en vida, especialmente en esta etapa.

Y sin embargo, muchas mujeres no se sienten cómodas en gimnasios ni entrenando sin entender lo que hacen. 

 

Y PRECISAMENTE POR ESTA RAZÓN CREÉ SUMASFIT 

No quería crear más clases.
Quería crear
dirección.

SUMASFIT existe porque hay demasiadas mujeres de más de 40 que sienten que el ejercicio no es para ellas. Que probaron cosas que no funcionaron. Que se sintieron fuera de lugar en los gimnasios. Que empezaron y lo dejaron — no por falta de ganas, sino porque nadie les ofreció algo pensado de verdad para esta etapa.

Existe porque la menopausia es uno de los momentos en que el cuerpo más necesita moverse — y también uno de los momentos en que más cuesta saber cómo hacerlo.

Y existe porque yo lo viví. Lo sigo viviendo. Y sé que hay otro camino.

MI MISIÓN

Acompañar a mujeres en la segunda mitad de su vida

Desde la perimenopausia hasta los 60, 65 y más allá — para que recuperen fuerza, energía y autonomía a través del movimiento consciente y progresivo.

 

No prometo transformaciones rápidas. Prometo algo más valioso: una estructura que funciona, una comunidad que sostiene, y un método que respeta quién eres hoy.

¿Te reconoces en esta historia?

Si sientes que es momento de empezar — o de volver a empezar — con una estructura pensada para esta etapa de tu vida, este es tu sitio.

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